Entrevista a Sandra Gatica, gerenta general de Rayen Salud en Revista Informática Médica

La nueva líder de la empresa que ha impulsado hace 14 años la incorporación de Tecnología de la Información en la Salud Pública del país, se muestra decidida a hacer de la Interoperabilidad y la Historia Clínica Compartida una realidad.  

Sandra Gasandra gatica rayen salud 1tica es Ingeniera Civil Industrial y ha dedicado gran parte de su vida a la incorporación y adopción de Servicios TI en el sector salud. Después de trabajar en diferentes ámbitos de la gestión de la organización, recientemente asumió  el desafío de liderar la empresa Rayen Salud, que hoy cuenta con más de 180 profesionales, 14 años de experiencia y que presta servicios a más de 700 Establecimientos de Salud a lo largo del país.

¿Cómo describiría la nueva etapa que enfrenta Rayen Salud y que su nueva administración deberá enfrentar?

Mi gestión en Rayen Salud viene a potenciar el crecimiento y desarrollo de la empresa, a la que ahora se incorporaron nuevos capitales. Con renovado énfasis, profundizaremos la adopción de estándares internacionales de desarrollo, seguridad de la información e interoperabilidad de los Sistemas de Información; seguiremos promoviendo el trabajo colaborativo entre todos los actores interesados en el éxito de la Estrategia Digital en Salud (Públicos, Privados y de la Academia), muy especialmente a los usuarios de los servicios que prestamos; impulsaremos la co-creación de nuevas herramientas, soluciones y servicios tecnológicos, con foco en los ámbitos de la gestión sanitaria; e impulsaremos la incorporación de más mujeres en la tecnología.

Nuestra empresa siempre se ha caracterizado por su fuerte orientación al Sentido del Servicio y la Excelencia Operacional, por tanto, he promovido que toda nuestra estructura y sus procesos den cuenta de ello. Por ejemplo, hemos profundizado la comunicación con nuestros usuarios y referentes de salud; hemos incorporado metodologías ágiles, como SCRUM, y otras que involucran aún más a los usuarios en la calidad de nuestros desarrollos, como UX Design; haciéndolos parte desde etapas tempranas, para que los sistemas resulten lo más intuitivos posibles, disminuyendo considerablemente la resistencia al cambio para la adopción TI.

Claramente, esto ha significado una fuerte inversión en recursos, tecnología y conocimientos de última generación, incluyendo e implementando estándares de interoperabilidad, con los que este año esperamos avanzar en la aprobación de más perfiles de IHE, tal como lo hicimos el año pasado en la Connectathon de Bochum, Alemania.

¿Cómo se relaciona esto con la nueva etapa de las políticas de TI en Salud chilenas? y ¿Cómo definiría este cambio?

Estamos en constante búsqueda de los avances tecnológicos alrededor del mundo para poner la tecnología al servicio de la atención de cada una de las personas; sin distinción. Esto está en  sintonía con la Estrategia Digital en Salud y la Agenda Digital del país; que hoy y tal como lo han expresado las autoridades, tienen a Chile como referente latinoamericano en esta materia, al lograr implementar Registro Clínico Electrónico en el 80% de los Establecimientos de Atención Primaria de Salud y el 50% del nivel Hospitalario.

La columna vertebral de la Estrategia Digital  se había sustentado en el CM SIDRA hasta el 2016, por lo tanto, la revocación hace cinco meses de la licitación del llamado “SIDRA 2” abrió un espacio de incertidumbre, que -en parte- se ha ido clarificando últimamente con nuevas formas de participación y retos, los que enfrentamos con la convicción de lo que sabemos y podemos aportar.

Hay temas que se han puesto en la mesa como prioritarios, por ejemplo, la Integración entre las distintas aplicaciones informáticas con los que trabajan los Establecimientos de Salud, desde los Desarrollos Locales -que existen en algunos hospitales hace más de 15 años- hasta los servicios que otorgamos los proveedores privados de TI. Esto va muy en sintonía con lo que como Rayen Salud hemos estado realizando desde hace más de 10 años, logrando una Historia Clínica Compartida entre nuestros sistemas e integrándonos con sistemas legados y/o de terceros, que así lo han querido. Esto, sin lugar a duda, debería implicar la promoción y adopción de estándares nacionales e internacionales, que permitan la Interoperabilidad de los sistemas y el trabajo colaborativo, normado por la autoridad.

¿Cómo cree que afectará este cambio a los usuarios de TI, el público y las empresas?

De acuerdo a lo expresado por la autoridad sanitaria, no hay un cambio sustancial, sino de formas de adquisición de los Servicios TI necesarios. Más aún durante este último mes, que se publicaron los Términos de Referencia Técnicos, permitiendo mayor claridad para todos los involucrados. No obstante y lamentablemente, el presupuesto disponible no acompaña un despliegue y ampliación de cobertura suficiente para atender las brechas destacadas.

Sobre lo sustantivo que aportan las tecnologías a la gestión en salud y los resultados hoy constatados en el país, no hay dudas. En concreto, la tecnología está disponible y el esfuerzo mayor se debería colocar en la gestión, soporte, mantenimiento y continuidad operacional de estos Servicios.

Respecto a las empresas de Servicios TI para la Salud, ya está instalada la idea de que compartir información es la “forma correcta” de prestar un mejor servicio para los usuarios, por lo que no sería nada nuevo el trabajar juntos por este propósito, en beneficio de las personas. Esto -sumado a la inversión continua en nuevas tecnologías para los frameworks y metodologías, la adopción de estándares y normativas, y la innovación en nuevos productos, que generen valor agregado a los Servicios TI- permitirán una sinergia en pro de las Redes Asistenciales.

¿Cómo ve el futuro de las TI en la Salud Pública chilena y cómo se compara con la realidad de otros países de la región?

En todo el mundo y ámbitos, no hay dudas del aporte que las TI entregan a cualquier Institución que tiene como objetivo mejorar la eficiencia en su gestión. Nuestro país ha dado pasos importantes y obtenido sustantivos logros, por tanto este es un proceso que avanza y tiende a sintonizarse a la velocidad del cambio tecnológico. No se trata solamente del desarrollo de TI, sino de su permanente actualización y de la configuración de una amplia gama de servicios que conforman el sustento de la continuidad operacional, considerando la gestión de proyectos complejos, como es la incorporación de TI en salud, donde sólo es posible con la participación de todos los actores, en coordinación y colaboración.

Vemos que todos los países de la Región, desde sus propias definiciones y/o políticas al respecto, avanzan en la incorporación del Registro Clínico Electrónico, la Interoperabilidad, la Contactabilidad con las personas y, en general, con la gestión administrativa-financiera, en un marco ceñido a los estándares internacionales y normas propias de cada país. Desde fuera, nos ven con mucho interés y, en varias materias de la incorporación TI, nos observan como referentes, dado los logros de la Estrategia Digital en Salud.

¿A dónde nos aproximamos? ¿Registro Único o Registro Unificado?

Sobre la base de los resultados obtenidos y que hoy se pueden constatar, creo profundamente en que el trabajo colaborativo y de co-creación tiene mucho mejor resultado, por lo que debiéramos aproximarnos prontamente a un Registro Unificado, o lo que nosotros hemos acuñado como Historia Clínica Compartida e Integrada. Cada solución que se utiliza en Salud tiene su potencial y valor agregado, el mundo y las personas están en la búsqueda de la especialización y especificación de cada ámbito, por lo que fortalecer la “conversación” entre ellos será el primer paso para asegurar una mejora concreta a la atención y en directo beneficio de los pacientes. El trabajo colaborativo es la dirección correcta.

En la misma línea, debemos poner especial énfasis en seguir profundizando las iniciativas en materia de Interoperabilidad. Por nuestra parte, contamos con un potente Bus de Integración, que ya ha hecho realidad más de 600 proyectos en esta materia y que, por ejemplo, ya permite conversar a nuestra Ficha Clínica Electrónica con las soluciones de Laboratorio en más de 120 Establecimientos, beneficiando a más de dos millones de personas

También hemos disponibilizado un Portal de Pacientes, que se puede alimentar de cualquier Ficha Clínica Electrónica en la Atención Primaria, con especial foco en la Promoción y Prevención, aportando a la relación entre las personas y sus Centros de Salud; y colaborando con el empoderamiento del paciente.

¿Cómo será este año para las TIC en salud?

Será un año marcado por importantes desafíos. Sin mucha información, vemos que la autoridad sanitaria está en proceso de implementación de una plataforma convergente, que en otros temas debiera operar como un repositorio de datos. Estos últimos se producen o registran en ocasión de la prestación o atención de salud y, por ende, en el lugar que ocurra se debieran fortalecer los estándares de seguridad, normativas y otros, que permitan la interoperabilidad y disponibilidad de la información.

Asimismo, debieran tener un importante desarrollo el Análisis e Inteligencia de Negocios en Salud, desde la autoridad central hasta los gestores locales, donde ya es una realidad el hecho que pueden tomar decisiones con datos en línea.

Es un año donde la colaboración entre las empresas de la industria, la academia y las autoridades debiera ser impulsada por todos los frentes, buscando un diálogo para que cada uno dentro de su experticia sea un aporte a los objetivos comunes.

Hay importantes avances en innovación, no solo tecnológica sino de metodologías, que como industria debiéramos estar impulsando; la Academia tiene ámbitos de investigación de mucho valor, dada la especificidad que le proveen los marcos teóricos, donde pueden llegar a una profundidad que muchas veces la industria no puede lograr; y las autoridades, con sus distintos mecanismos, pueden ser los garantes, generando normas y regulaciones acordes a las nuevas tecnologías para la industria, potenciando las mesas de diálogo, tal como se están generando en el ámbito de los estándares de interoperabilidad.

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